Dependiendo del tipo de vibración, pueden presentarse lesiones en manos y brazos, problemas circulatorios, daños musculoesqueléticos y afectaciones a la columna vertebral.
En México, la NOM-024-STPS y la NOM-011-STPS, así como criterios técnicos complementarios, establecen la obligación de identificar y controlar los agentes físicos presentes en el centro de trabajo.
Los resultados de estos estudios permiten definir medidas de control, priorizando el mantenimiento de equipos, la reducción de la vibración en la fuente, la adecuación de tiempos de exposición y, cuando es necesario, el uso de equipos y prácticas seguras.
Controlar las vibraciones es clave para proteger la salud, prevenir lesiones a largo plazo y mantener condiciones de trabajo seguras.